sexta-feira, 8 de junho de 2012

Edward Hopper e o cinema

De 12 de Junho até 16 de Setembro de 2012, estará patente no Museu Thyssen-Bornemisza, em Madrid, uma exposição de obras de Edward Hopper (1882-1967).
A exposição foi organizada pelo Museu Thyssen-Bornemisza, em colaboração com a Réunion des Musées Nationaux de France. Ambas as instituições são uma referência quanto a Hopper. De facto, o Museu Thyssen-Bornemisza possui a coleção mais importante do autor fora dos Estados Unidos.
O crítico de cinema Carlos Boyero percorre a exposição e evidencia a influência que a obra de Hopper exerceu no cinema.
Podemos ver e ouvir Carlos Boyero, a percorrer a exposição, aqui.
A exposição é comissariada por Tomàs Llorens que a apresenta aqui.
Os quadros e artigos aqui.

Philip Roth galardoado com o Prémio Príncipe das Astúrias das Letras

Philip Roth, 79 anos, foi galardoado por uma obra que revela uma "complexa visão da realidade, que se debate entre a razão e o sentimento, como sinal dos tempos e do desassossego do presente", refere a ata do júri.
Numa reação ao prémio, que tem um valor monetário de 50 mil euros, o escritor afirmou em comunicado que "foi particularmente doloroso" saber que venceu o galardão poucas semanas depois da morte do escritor mexicano e amigo Carlos Fuentes.
"Queria que estivesse vivo para poder ouvir a sua voz ao telefone dando-me os parabéns pelo prémio", disse, referindo-se ao amigo como um dos melhores romancistas do tempo atual em língua espanhola.
Philip Roth é considerado um dos melhores escritores norte-americanos dos últimos 25 anos, tendo sido proposto várias vezes para o Prémio Nobel da Literatura.
Em 1998 obteve o Pulitzer com o romance "Pastoral Americana" e tem uma obra que reflete a sua curiosidade pela identidade pessoal, cultural e étnica e pela criação artística.
Em 2011 foi distinguido com Man Booker International Prize para ficção, pelo conjunto da obra literária.
A obra de Philip Roth está publicada em Portugal, sobretudo pela D. Quixote, incluindo títulos como "Pastoral Americana", "Casei com um comunista", "O complexo de Portnoy", "A mancha humana", "O fantasma sai de cena", "Todo-o-mundo", "A conspiração contra a América", "Património", "Humilhação" e "Nemésis".
"Tricky Dick" ("Our Gang, Starring Tricky Dick And His Friends"), uma sátira sobre os anos de Richard Nixon na Casa Branca, foi um dos primeiros títulos do escritor em português, editado após o 25 de Abril de 1974.
Philip Roth é o quarto escritor norte-americano a receber o Prémio Príncipe das Astúrias das Artes, depois de Arthur Miller (2002), Susan Sontag (2003) e Paul Auster (2006).
No ano passado, o galardão foi atribuído ao escritor e músico canadiano Leonard Cohen.
(Notícia publicada no site da RTP)
Na entrevista concedida a 3 de julho de 2010, Philip Roth fala da sua última obra publicada: Nemesis. Pode ser lida aqui.
Muito interessante a entrevista de Philip Roth a Milan Kundera (30/11/1980). Pode ler-se aqui.

quinta-feira, 7 de junho de 2012

Desenho de Álvaro Siza Vieira

Desenho da Ponte da Arrábida feito pelo Arquiteto Álvaro Siza Vieira para a capa da Notícias Magazine do dia 3 de junho de 2012.

terça-feira, 5 de junho de 2012

"El artista y la modelo" de Fernando Trueba

Artigo da autoria de Gregorio Belinchón, publicado no site do jornal El País:

"El artista y la modelo es la última película de Fernando Trueba. Basada en un guion coescrito por el mismo Trueba y el maestro Jean-Claude Carrière, la historia transcurre en verano de 1943, en un lugar del Roussillon, en la Francia ocupada, cerca de España, en el que un viejo escultor famoso, hastiado de la vida y de la locura de la humanidad, reencuentra, gracias a la llegada de una joven española escapada de un campo de refugiados, el deseo de volver a trabajar y esculpir su última obra. En un estupendo blanco y negro, la película llegará a las salas el 28 de septiembre.
Ya en el mismo título, Fernando Trueba deja claro que su película se centrará en un tema recurrente el arte: las relaciones entre un artista y su musa. En este caso, su protagonista es un escultor de 80 años, Marc Cros (al que da vida Jean Rochefort), que dejó de trabajar hace ya tiempo. Desilusionado con todos y con todo, parece que no espera más de la vida. Hasta que un día su esposa, Léa (Claudia Cardinale), encuentra en la calle a una joven campesina española, Mercè (Aida Folch, que empezó en el cine con Trueba en El embrujo de Shanghai), que huye del ejército franquista, y decide acogerla en el taller del escultor. Así se convertirá, mientras charlan de lo divino y de lo humano, en la musa de la última obra de Cros.
Fernando Trueba ya trabajó en este guion con Rafael Azcona, y comenzó de cero su labor en el libreto cuando se juntó con Jean-Claude Carrière. El anterior filme de Trueba, Chico y Rita, llegó a la selección final del Oscar a la mejor película de animación. En estos momentos, el madrileño está desarrollando otro proyecto animado, aunque antes defenderá y promocionará El artista y la modelo, con una fecha de estreno, 28 de septiembre, que podría dar pistas sobre su posible camino festivalero (¿San Sebastián?). Sin más, el tráiler."
Vale a pena ver o trailer do filme. Podemos vê-lo aqui. Perante estas imagens, ninguém fica indiferente.

Aires Mateus, Lar de Idosos, Alcácer do Sal

Foto de VIII BIAU
Mais fotos aqui:
O artigo, da autoria de Anatxu Zabalbeascoa, publicado no blog do jornal El País, denominado Estirador, tem o título: "Minimalismo con boina":

Rara vez un edificio consigue tanto y delata tan poco sacrificio. El asilo que Francisco y Manuel Aires Mateus han levantado en Alcácer do Sal, en el Alentejo portugués, lee a la vez la vida de sus futuros ocupantes, repiensa el programa habitual de los geriátricos combinando las instalaciones de un hotel con las de un hospital, atiende al lugar, redefine una tipología y retrata a los autores del proyecto. Así, el asilo es a la vez muro y sendero, una suma de unidades independientes y un gran edificio común.
Uno de los muchos problemas que entorpecen la vida de los ancianos es el de la movilidad, la dificultad para trasladarse. Y otro mayor puede derivarse de que los viejos decidan no moverse. Francisco y Manuel Aires Mateus estudiaron las normas no escritas de la microsociedad que forman los ocupantes de los asilos. Más que en ningún otro momento de su vida, los ancianos sufren y disfrutan los edificios. La arquitectura puede cambiarles la cotidianidad facilitándoles ocupaciones previsibles pero dejándoles espacio para que existan imprevistos. Este asilo encargado por la Santa Casa de Misericordia del pueblo trata de alegrar los días de los viejos. Por eso, en esta ocasión, el minimalismo exquisito de los hermanos Aires Mateus se pone boina: para meterse en los zapatos de los residentes de su inmueble.

Fue la dificultad de los movimientos lo que, lejos de convertir el asilo en un laberinto de rampas, llevó a pensar e investigar a los arquitectos. Si cada movimiento es costoso, difícil y hasta doloroso, era preciso hacer que los desplazamientos merecieran la pena, que el esfuerzo tuviera premio, que las emociones se juntaran con las funciones a la hora de desplazarse por el asilo. El retranqueo de los diversos módulos que forman el edificio ofrece esa posibilidad. Los pasos están rotos, las vistas varían, los senderos se entrecruzan. Los arquitectos pensaron en las necesidades de los ancianos como colectivo, atendieron a las normas de esa microsociedad. Pero trataron de dirigirse a los usuarios del asilo como individuos, con las necesidades de todos de relacionarnos y mantener un recinto privado. Por eso las habitaciones de este asilo son casi casas, unidades que fragmentan, sin romperla, su pertenencia al edificio común. Espacialmente, el inmueble es un cuerpo zigzagueante al que los arquitectos han ido sustrayendo cubos que han convertido en patios de luz y miradores.

El programa -“mezcla entre hotel y hospital”, explican los proyectistas- busca llevar luz y calidad contemplativa a las habitaciones de los inquilinos. Así, en todas las estancias, un paño entero de la pared es de vidrio. El retranqueo del edificio no solo busca emular los meandros topográficos, también trata de preservar la privacidad de los ocupantes sin robarles luz ni vistas. Al final, ese gesto que atiende al suelo y a las necesidades de los usuarios también consigue añadir expresión a un proyecto suma de módulos en el que conviven, parece que plácidamente, tantas voluntades.

segunda-feira, 4 de junho de 2012

O ministro não se demite. Demite-se a jornalista.


Maria José Oliveira, a jornalista do "Público" no centro da controvérsia com o ministro Miguel Relvas, apresentou hoje a demissão à direção do jornal.
Ao Expresso, a repórter da secção de política afirmou que a forma como o caso foi gerido a fez perder a confiança na direção do diário e a vontade de lá continuar a trabalhar.
(Notícia inserida no site do jornal Expresso)

Alain de Botton

Esta noite, Alain de Botton foi entrevistado no programa "Câmara Clara". O programa ficará disponível aqui.
Fiquei com vontade de ler um livro dele.
Há um ano, foi publicada, no jornal i, uma entrevista:

Ateus ou crentes. Tem noção de quem tem lido mais este livro?
Penso que o público são essencialmente pessoas que de alguma forma já acreditaram e deixaram de acreditar. Ou que acreditam um pouco mas não tanto como já acreditaram. Talvez mesmo pessoas que querem acreditar mas na verdade não conseguem. Não penso que seja para pessoas que detestam a religião. Podem ter alguma espécie de crença mas vivem ao mesmo tempo com dúvidas.
Estabelece um compromisso entre o mundo religioso e o secular. Quis ser menos polémico que outros autores?
Isso mesmo, é deliberado. Penso que a linha seguida por Richard Dawkins ou Christopher Hitchens se torna um estereótipo, como se todos os ateus detestassem a religião. Mais interessante que atacar quem acredita é perguntar como podemos viver fora desta esfera. O que pode acontecer quando não acreditamos. Ainda assim, o livro tem um lado bastante provocador e há quem o tenha odiado e amado. Há sempre drama à mistura.
O facto de ser mais conciliador que fundamentalista beneficia ou prejudica a venda de livros como este?
Não sei ao certo, mas tem-se vendido muito bem. Dependerá sempre do livro.
Já escreveu sobre o amor, a arquitectura, o estatuto social, a literatura. Porque decidiu abordar este tema?
De uma maneira geral, a sabedoria é um tema que me interessa. Procuro-a em todos os contextos, como a literatura, a arte, a psicoterapia. No caso da religião, mesmo que não acredite em nada, é uma fonte muito interessante de conhecimento. Sou um pensador muito pragmático e observo a religião de forma prática. Mais que pensar em comentar, costumo pensar em mudanças. As religiões mudaram o mundo, de uma forma que muito poucas outras coisas conseguiram. São uma das mais poderosas organizações intelectuais alguma vez construídas. Isso é uma coisa fantástica.
E fortíssimas no seu marketing?
É verdade, com um marketing fabuloso. Não só têm grandes ideias como sabem disseminá-las.
De tal forma que, como diz, não chega escrever livros para mudar o que quer que seja?
Sim, escrever livros não muda nada. Mesmo que se vendam muito não conseguirão mudar o mundo. O que muda o mundo é a forma como o organizamos. À medida que vou envelhecendo cada vez me interesso pela ideia de mudança, com questões práticas.
Com uma agenda tão frenética sobra- -lhe tempo para frequentar um Restaurante Ágape, por exemplo, que favoreceria o tal sentido de comunidade?
Bom, em Londres tenho uma instituição chamada School of Life, onde conseguimos fazer algumas destas coisas, como essas refeições em comunidade. Também estamos a construir uma espécie de edifício não religioso.
Os templos para ateus, de que fala?
Não é bem um templo, mas recupera algumas das lições da arquitectura religiosa. Vai ser construído na Suíça, com o arquitecto Peter Zumthor, que está muito interessado na tradição dos mosteiros. Será um edifício que evoca essa tradição mas com uma perspectiva não religiosa.
Quando sugere soluções inspiradas na religião para reabilitar a comunidade, as instituições, ou a bondade, acredita que os conceitos se aplicam da mesma forma a uma grande metrópole e a uma pequena cidade como Lisboa?
Portugal faz parte do mundo moderno e isso significa que as dinâmicas são muito parecidas, que predomina a filosofia do individualismo, a veneração do amor romântico, a crença extrema na tecnologia. Portugal já não é um país tradicional, portanto, porque não?
Mesmo sendo um país latino e tradicionalmente católico?
Sim, apesar de haver uma separação entre aquilo que podemos chamar uma classe urbana e escolarizada e uma classe mais rural, afastada das grandes cidades. Hoje levantam-se mais questões que há 20 anos. Prefiro ser ateu ou continuar a pensar como os meus avós?
Pensa que algum dia as religiões se esgotarão por completo?
Não, penso que andarão sempre por cá mas será cada vez mais difícil que as pessoas acreditem nelas. Continuará a haver uma certa atracção e fascínio, mas esse poder vai entrando em declínio. A religião torna-se cada vez menos assustadora. Basta ver como em Inglaterra há um grande afecto pela igreja mas não tem qualquer poder, é quase uma piada. A Inglaterra é o país dos Monty Python e de “A Vida de Brian”. Há séculos a religião era assustadora e talvez em Portugal essas memórias sejam mais recentes, mas mesmo assim o receio foi diminuindo. Sobrevive apenas uma certa nostalgia: “Ah, isto até parece bom mas não consigo acreditar em nada.” Foi para estas pessoas que escrevi o livro.
Não condenando a religião, e procurando até as suas virtudes, vê alguma hipótese de no final da leitura um céptico se tornar um crente?
Não me parece que haja essa hipótese. Como ateu nunca sugiro que o leitor se torne religioso. É mais uma ideia de que não temos que ver a religião como a única fonte de ética, arte ou arquitectura. Podemos roubar o que ela tem de melhor. A religião não deve ficar entregue apenas aos crentes, deve ser para todos.
No caso da educação, quando aconselha por exemplo que se estude “Madame Bovary” na escola quando se aborda uma tensão amorosa, como costumam ser as reacções?
Sim, no caso do casamento. Há muita gente que me pergunta: “Estás a falar a sério?” Sim, estou. Há uns anos escrevi um livro, “Como Proust Pode Mudar a Sua Vida” e pu-lo a perguntar pelo sentido de coisas como estas. Muita gente ficou surpreendida. Proust podia mudar as suas vidas? Claro que pode. Os livros têm o poder de mudar as nossas vidas, mas o sistema de educação recusa-se a aceitar isto, tal como os museus se recusam a aceitar que as obras de arte nos transformam. Têm um poder incrível mas não o usam.
Evoca as fotos de Thomas Struth. Muitas vezes frequentamos museus por pura convenção social?
Sim, é verdade. Diz-se hoje que os museus são as novas igrejas, por terem aspectos em comum, como falar-se em surdina.
Uma outra espécie de liturgia?
Sim, e pensam que têm o que é melhor para quem lá vai. O meu argumento é outro. A arte não nos dá tudo o que podia dar e isso acontece porque nos esquecemos de como a religião a trata, que penso que é muito mais inteligente. A forma como a utilizam é um guia sobre como viver e uma fonte de consolo e encorajamento moral. Isto parece meio assustador porque nos inquieta a ideia de que a arte nos seja útil, mas porque não?
Que diria Proust deste livro?
Ele era um homem muito educado. [Risos.] É um autor secular, que tal como muitos autores do século xix e xx pôs a arte no lugar da religião. Para ele os livros eram um substituto da religião. Concordo com esta ideia.
Da mesma forma que defende que os consultórios de psicoterapia se deviam fazer anunciar na rua com letreiros néones, como qualquer loja?
Sim, não há nada de mal na publicidade, em apresentar uma ideia ao público. Devíamos tratar o produto convenientemente. A Igreja fá-lo porque é organizada, sabe gerar dinheiro.
Teremos uma capacidade parecida ou seria exclusivo de uma minoria?
O ideal era abranger um grande grupo de pessoas. Na religião há uma união que abrange todas as classes. Na cultura moderna temos uma elite intelectual e um estrato popular sem que se estabeleça uma ponte entre eles. Depois há um medo entre as elites de ao falarem de uma forma mais popular serem corrompidos. Como se vender muitos exemplares de um livro fosse um problema, e não deve ser.
Cobre praticamente todos os assuntos. O que lhe falta?
Muita coisa. Costumo cruzar uma série de assuntos porque encontro ligações entre eles. De certa forma estou sempre a escrever o mesmo livro mas a falar de maneira diferente.
É famoso pelos seus livros de auto-ajuda. O país dos Monty Python reage bem quando lhe diz o que deve fazer?
Tem mostrado o seu interesse. Não se importa. O grande argumento neste livro é que os sinais de fraqueza pedem ajuda e toda a gente o reconhece.
Não receia que pensem: “Bolas, primeiro tínhamos Deus agora temos Alain?”
[Risos.] Não, não. Eu diria que primeiro tivemos Deus e agora devemos ter a cultura.