
domingo, 18 de março de 2012
José Gomes Ferreira

O jornalismo livre, num texto inédito de Albert Camus

El 25 de noviembre de 1939, cuando Francia empezaba a gangrenarse por el miedo a la invasión alemana y sus élites políticas y periodísticas se disponían a entregarse sin pudor al III Reich, Albert Camus escribió un artículo para Le Soir républicaine, el periódico de una sola página a dos caras del que era codirector en Argel. En Francia regía la censura, y el texto no llegó a publicarse nunca. Lógico, porque en apenas tres folios el autor de El extranjero bordaba un alegato por la libertad de prensa. Al defender la utilidad del oficio de informar en tiempos de guerra, Camus sostuvo el derecho de cada ciudadano a elevarse sobre el colectivo para construir su propia libertad, y definió los cuatro mandamientos del periodismo libre: lucidez, desobediencia, ironía y obstinación. Son, casualmente, los puntos cardinales que inspiraron su obra novelesca y filosófica.
El espléndido texto ha salido del agujero negro del tiempo gracias a una colaboradora de Le Monde, Macha Séry, que lo encontró en los Archivos Nacionales de Ultramar (Aix-en-Provence). El diario vespertino lo publicó este jueves en sus páginas culturales, y en el Salón del Libro de París todos hablaban del artículo y del último libro de Michel Onfray, El orden libertario, que traza una comparación entre Camus y Jean-Paul Sartre especialmente odiosa para el segundo.
“Es difícil evocar hoy la libertad de prensa sin ser tachado de extravagancia, acusado de ser Mata-Hari o siendo convencido de que eres sobrino de Stalin”. Así empieza el artículo, que enseguida sienta su tesis: la libertad de prensa “es solo una cara más de la libertad tout court”, y la “obstinación en defenderla” obedece a que, sin ella, “no habrá forma de ganar realmente la guerra”.
Camus aborda la injusticia de que los grandes medios nacionales pudieran publicar en aquellos meses artículos que en los diarios de ultramar eran sistemáticamente censurados. Y escribe: “El hecho de que un periódico dependa de la competencia o del humor de un hombre demuestra mejor que cualquier otra cosa el grado de inconsciencia al que hemos llegado”.
Con la sobria sagacidad del clásico, prosigue: “Uno de los buenos preceptos de una filosofía digna de ese nombre es el de jamás caer en lamentaciones inútiles ante un estado de cosas que no puede ser evitado. La cuestión en Francia no es hoy saber cómo preservar la libertad de prensa. Es la de buscar cómo, ante la supresión de esas libertades, un periodista puede mantenerse libre. El problema no concierne a la colectividad. Concierne al individuo”.
Los medios y condiciones para que un periodista independiente no pierda su libertad “ante la guerra y sus servidumbres” son cuatro: lucidez, rechazo, ironía y obstinación. La lucidez, porque “supone la resistencia a los mecanismos del odio de la ira y el culto a la fatalidad”. Según Camus, “un periodista, en 1939, no se desespera y lucha por lo que cree verdadero como si su acción pudiera influir en el curso de los acontecimientos. No publica nada que pueda excitar el odio o provocar desesperanza. Todo eso está en su poder”.
“Frente a la creciente marea de la estupidez, es necesario también oponer alguna desobediencia”, continúa Camus. “Todas las presiones del mundo no harán que un espíritu un poco limpio acepte ser deshonesto”, decía. Y luego: “Es fácil comprobar la autenticidad de una noticia. Y un periodista libre debe poner toda su atención en ello. Porque, si no puede decir todo lo que piensa, puede no decir lo que no piensa o lo que cree que es falso. Esta libertad negativa es, de lejos, la más importante de todas”, ya que permite “servir a la verdad en la medida humana de sus fuerzas”, o “al menos rechazar lo que ninguna fuerza le podría hacer aceptar: servir a la mentira”.
La tercera condición para ser libres es la ironía: “No vemos a Hitler, por poner un ejemplo entre otros posibles, utilizar la ironía socrática”, escribe Camus. “La ironía es un arma sin precedentes contra los demasiado poderosos. Completa a la rebeldía en el sentido de que permite no solo rechazar lo que es falso, sino decir a menudo lo que es cierto”.
Para cumplir lo anterior, la cuarta regla indispensable es “un mínimo de obstinación para superar los obstáculos que más desaniman”, a saber: “La constancia en la tontería, la abulia organizada, la estupidez agresiva”.
¿Y después de la guerra?, acaba preguntándose Camus. “Hará falta probar con un método del todo nuevo que sería la justicia y la generosidad. Pero esto solo se expresa en los corazones ya libres y los espíritus todavía clarividentes. Formar esos corazones y esas almas, o mejor despertarlos, será la tarea a la vez modesta y ambiciosa que tocará al hombre independiente. La historia tendrá o no en cuenta estos esfuerzos. Pero habrá que hacerlos”.
Quizá lo más fascinante del rescate es que, 73 años después, el manifiesto de Camus sigue teniendo toda vigencia, humana y periodística. Francia no está en guerra y no existe la censura, pero ahí está la actitud monárquica de sus gobernantes ante la prensa; la promiscuidad entre las clases política, empresarial y mediática, la uniformidad obediente y temerosa de tantos medios.
En noviembre de 1939, Camus decía que los “artículos más valientes se publican en Le Canard enchaîné. En marzo de 2012 sigue siendo verdad. Como todo lo demás.
(texto de Miguel Mora, publicado no site do jornal El País)
Alexandre, o Grande, já não está no Afeganistão

Estados Unidos tiene serios problemas en Afganistán. No solo ha perdido la guerra en la se embarcó en 2001, poco después del 11-S, sino que ahora, tras la matanza de Kandahar, la derrota es visible a todos. También ha perdido el contacto con la realidad, embutido en su propaganda. Hasta el presidente afgano, Hamid Karzai, que les debe el trono, se ha atrevido a exigir que las tropas norteamericanas dejen de patrullar en las ciudades, se concentren en sus bases urbanas y se limiten a las zonas rurales. Esto supondría adelantar un año del calendario de retirada.
Karzai habla con la boca pequeña porque su Ejécito, creado, adiestrado y financiado por la OTAN, no tiene (aún) capacidad para derrotar a sus enemigo. Karzai -una marioneta de Washington, según los talibanes- habla para su opinión pública, crispada desde la quema de los Coranes, y ante la que quiere parecer al mando.
Los talibanes, que viven su 'momentum', como dirían los estadounidenses, han suspendido todo contacto, conversación o negociación con el ocupante. Es una estrategia: buscan ganar tiempo, quizá mejorar su posición negociadora. La negociación es la única salida para los estadounidenses: encontrar una puerta que les permita 'vender' que han empatado el partido. A los talibanes no les gusta el fútbol ni los símiles. Solo tienen paciencia; su fin volver al poder en Kabul.
Afganistán es un país montañoso de gente esculpida en el dolor y la resistencia; un país hermoso, tribal y complejo. El único extranjero que conquistó Afganistán y doblegó a los clanes pastunes, etnia que de la se nutren los talibanes, fue Alejadro Magno. Sus tropas cometieron lo que hoy llamaríamos un genocidio. Solo por aplastamiento es posible ganar una guerra en este país. Un diplomático occidental me dijo en 2009: "Afganistán es tan inexplicable que Alejandro entró siendo homosexual y partió casado.
(artigo de Ramón Lobo, publicado no site do jornal El País)
terça-feira, 13 de março de 2012
No Afeganistão, as crianças são apenas civis

"Soldado norte-americano mata 16 civis afegãos em Kandahar".
Um "pormenor" que não é destacado pela informação em Portugal: dos 16 civis 9 são crianças.
Notícia da tv globo aqui.
Façamos o paralelismo entre este massacre e o acidente de autocarro que ocorreu na Suíça.
Títulos do jornal Público:
"Soldado americano mata 16 pessoas em ataque inexplicável"
"Bélgica em choque com acidente que mata 28 pessoas, das quais 22 crianças"
Títulos do jornal "Diário de Notícias":
“Talibãs juram vingar massacre de civis em Kandahar por militar norte-americano”
Títulos do jornal Expresso:
“Soldado americano mata 15 civis afegãos”
“Afeganistão: Atacada delegação que conduz inquérito sobre massacre de 16 civis”
“22 crianças belgas morrem em acidente de autocarro”
No 2º caso tem relevância o facto de serem crianças, 22 das 28 pessoas que morreram.
No 1º caso não tem relevância o facto de serem crianças, 9 das 16 pessoas mortas.
Porquê?
Será que não é reconhecido, às crianças afegãs, o direito de serem crianças?
Vénus, Júpiter e Marte

domingo, 11 de março de 2012
Lawrence Ferlinghetti

Ferlinghetti frente à livraria que fundou, em 1953, em S. Francisco
Poema dito pelo autor, aqui.
"Pity the nation"
Pity the nation whose people are sheep,
and whose shepherds mislead them.
Pity the nation whose leaders are liars, whose sages are silenced,
and whose bigots haunt the airwaves.
Pity the nation that raises not its voice,
except to praise conquerors and acclaim the bully as hero
and aims to rule the world with force and by torture.
Pity the nation that knows no other language but its own
and no other culture but its own.
Pity the nation whose breath is money
and sleeps the sleep of the too well fed.
Pity the nation — oh, pity the people who allow their rights to erode
and their freedoms to be washed away.
My country, tears of thee, sweet land of liberty.
"Pobre da nação"
Pobre da nação cujo povo é de cordeiros
E cujos pastores extraviam
Pobre da nação cujos líderes são mentirosos cujos sábios são silenciados
E cujos preconceituosos assombram as antenas
Pobre da nação que não levanta a sua voz
Exceto para louvar os conquistadores e aclamar o fanfarrão como herói
E pretende dominar o mundo pela força e pela tortura.
Pobre da nação que não conhece outra língua além da sua
Nem outra cultura além da sua.
Pobre da nação que respira dinheiro
E que dorme o sono dos bem alimentados demais.
Pobre da nação – oh, pobre do povo que permite a erosão dos seus direitos
E que as suas liberdades sejam levadas para longe.
Meu país, choro por ti, doce terra da liberdade.
(citado por José Pacheco Pereira no seu programa "Ponto Contraponto")
Júlio Pomar

