sábado, 10 de março de 2012

Moebius

Morreu Moebius (Jean Giraud), o francês que criou Blueberry.
Aqui, Moebius a desenhar o seu herói.

sexta-feira, 9 de março de 2012

Povoamento da ilha do Pico

Foto minha
"A ilha do Pico, começada a povoar no século XV, por dois lados diferentes, teve os dois grupos de povoadores afastados quase dois anos, sem fazerem ideia que do outro lado da montanha havia gente. Conta um cronista antigo, que quando os dois grupos finalmente se encontraram, "se festejaram muito"."
(Excerto do artigo de Ana Assis Pacheco, publicado no JL de anteontem).
Digo eu: um facto merecedor de celebração: a festa da ilha, a festa da fraternidade, a festa do afinal não estamos sós.

quinta-feira, 8 de março de 2012

Porque é que Lu Wenyu não ganhou o Pritzker?

Ha vuelto a pasar. En la reseña del último Premio Pritzker para las páginas de cultura de El País la descripción del esforzado y reivindicativo trabajo del estudio Amateur Architecture constataba la acción política del nuevo galardón, explicaba la oportunidad de cambiar de rumbo de la propia arquitectura y preguntaba por qué, una vez más, la socia fundadora de un estudio familiar se ha quedado sin premio.
Texto integral, aqui.

quarta-feira, 7 de março de 2012

Quando Matisse plagiava Matisse

"Capuchinas de la Danza II" (1912), óleo sobre lienzo

Desde que empezó a pintar en serio hacia 1898 hasta que se le apagó la luz en 1952, Henri Matisse (1869-1954) hizo de la repetición, las digresiones, las parejas de cuadros y las series y variaciones sobre el mismo tema una especie de reto doble: se medía a sí mismo y al mismo tiempo investigaba sobre el misterioso proceso de la creación pictórica. Como un científico en el laboratorio, o quizá como un Warhol sin su factoría y adelantado a su tiempo, el pintor viajó desde el puntillismo primerizo hasta las maravillosas figuras de papeles recortados de los años cincuenta por todas las fases y rupturas de las vanguardias mientras reflexionaba sobre el color, la materia y la forma copiándose y corrigiéndose a sí mismo.

Ese obsesivo ejercicio de estudio y estilo que, en manos de un gigante como él, resulta sencillamente deslumbrante, es el centro de la exposición que abre hoy el Centro Pompidou de París. El museo examina con lupa la extraña afición de Matisse a plagiar y mejorar a Matisse a través de 60 pinturas y una treintena de dibujos, llegados de medio mundo y ordenados por orden cronológico, cada oveja con su pareja o con la serie que le corresponde.

(…)

La potencia de Matisse, su influjo sobre el arte y la mirada de sus contemporáneos, sus descubrimientos y renuncias —muchos de los cuales Picasso fagocitaría con su compulsiva y esponjosa capacidad de apropiación y reinvención— saltan a la vista al entrar en la enorme sala del sexto piso del Pompidou, donde saludan al visitante dos bodegones de naranjas y manzanas de los años 1898-1899. Enseguida, una pareja de naturalezas muertas, hechas con vivísimas telas españolas y pintadas en Sevilla entre 1910 y 1911 (las presta el Hermitage), eleva un listón del que la exposición ya no vuelve a bajar.

(…)

La comisaria (Cécile Debray) cree que la exposición, que tras cerrar en junio en París, visitará Copenhague y el MoMA, resume una “tensión permanente en la obra de Matisse y que le dio su fuerza y su profundidad: la dualidad entre el brote rápido y espontáneo y la elaboración lenta”.

El pintor dijo que pintar es “como un juego de cartas” porque antes de empezar uno tiene que saber lo que quiere hacer al final. Esa obsesión por mantener (o superar) la idea original y la frescura al final del proceso le llevó a usar la fotografía para captar su primera intención y no dejarse llevar (o sí) por el acto físico de la pintura. Una vez, expuso su Naturaleza muerta con magnolia junto a las fotos de sus estados anteriores, y en 1945 colgó en la galería Maeght seis cuadros a medio terminar colocando a su lado algunas fotos en blanco y negro: unas eran los primeros bocetos, otras reflejaban su apariencia posterior. Una sala especial evoca aquel experimento de work in progress e instalación, inventados por Matisse décadas antes de que se acuñaran los términos.

Él lo explicó con la sencillez de los grandes: “Trabajo desde el sentimiento. Tengo una idea del cuadro en la cabeza, y quiero realizarla. Puedo, muy a menudo, repensarla. Pero sé dónde quiero que acabe. Las fotografías que tomo durante la realización de la obra me permiten saber si la última idea se adapta mejor al ideal que las anteriores. Si estoy avanzando o retrocediendo”.

(Artigo de Miguel Mora. Texto integral, aqui)

terça-feira, 6 de março de 2012

O dom das lágrimas, por Inês Pedrosa

Uma turma de crianças surdas escreveu um conto premiado no Festival Correntes d’Escritas da Póvoa de Varzim.

O vereador da Cultura pediu que, em vez de bater palmas às crianças que subiam ao palco, o público agitasse as mãos no ar, aplaudindo em linguagem gestual a excelência dos vencedores.

Uma longa onda de mãos criou naquele auditório municipal um momento eterno de silêncio e lágrimas. Chorávamos de alegria e orgulho. Honrávamos com as nossas lágrimas a excelência daqueles garotos e da sua professora. O choro pode ser um abraço que perdura.

Não chora quem quer – o dom das lágrimas é uma conquista dos que se lançam à vida com tudo o que têm.

«Muitos anos antes de Cristo havia na Grécia um poeta que dizia: ‘Tenho uma grande arte: eu firo duramente aqueles que me ferem’. Minha arte é ainda maior: eu amo aqueles que me amam». Isto escreveu Rubem Fonseca em A Grande Arte. Mais adiante, no mesmo romance, diz-se: «As palavras, meu carrancudo amigo, antigamente, davam tesão e faziam chorar, faziam revoluções, faziam as pessoas se matarem, mas agora fazem apenas as pessoas terem um ar estúpido, (…)».

Os enredos policiais de Rubem movem-se em torno das palavras que sobram ( medo, morte, ganância, cobardia) e das palavras que faltam (amor, que no léxico de Rubem estará sempre ligado ao sexo, por excesso ou por carência).

Quem tem o privilégio de amar os livros não seca por dentro: chora inconvenientemente.

As lágrimas limpam a visão. Ensinam a ver. No sal delas some-se tudo o que não presta, trazendo à tona as palavras que ardem e curam – o amor, primeira e última razão.

Lágrimas na Chuva é o título do romance agora publicado de Rosa Montero, uma ficção política que decorre no ano de 2109, um tempo em que os nacionalismos fatais foram substituídos pelos Estados Unidos da Terra mas os racismos e a ânsia de poder minam ainda a existência. E a clonagem evoluiu até à criação de replicantes mais ou menos sofisticados, munidos de memórias falsas.

Mas o que é uma memória verdadeira, se duas pessoas recordam os mesmos factos de forma distinta? Em cada replicante grita a brevidade da vida – porque vivem apenas dez anos. Mas os outros, os que vivem os nossos míseros setenta ou noventa anos, o que fazem das suas vidas? O deslumbramento da paixão partilhada, a dor do fracasso, a mágoa do desencontro, o riso dos amigos – e o tempo perdido em estratégias e vinganças, planos de poder e sonhos adiados.

«Todos esses momentos se perderão no tempo como lágrimas na chuva», escreve Rosa, citando o mítico filme Blade Runner, realizado já há 30 anos.

Ao receber o grande Prémio Literário do Casino da Póvoa e das Correntes d’Escritas, Rubem Fonseca declarou o seu amor orgulhoso pela Língua Portuguesa e recitou versos de Camões.

Pode e deve orgulhar-se: trocou uma vida de conforto pelas escarpas da escrita e da leitura. Pegou nas palavras que queimam e atiçou-lhes o fogo, consciente de que só a partir desse lugar obscuro se pode em verdade transformar o mundo. Criou um léxico seu e ofereceu-o ao mundo. «Não há sinónimos» – alertou. Desejo. Amor. Liberdade. Coragem. Entrega. Palavras à prova de bala, brilhantes como corpos cintilando no escuro.

Este festival realiza-se há 13 anos. Dele nasceram ideias, livros, encontros, e pelo menos dois casais felizes – um deles, composto por um escritor espanhol e uma escritora cubana que acabaram por escolher Portugal como a sua morada.

Nas escolas, assiste-se a uma ampliação entusiástica dos hábitos de leitura.

E ganha-se a medalha de cristal das lágrimas, sem a qual não somos mais do que piegas, gente que vive como se estivesse morta.

(crónica publicada no jornal Sol de 2 de Março de 2012)

Muitos parabéns, Gabriel García Márquez

Ilustração da autoria de Turcios, ilustrador colombiano

El perfume de las begonias al amanecer fue ahogado por el aguacero que empezó a caer sobre Aracataca el 7 de marzo de 1927; que luego se mezcló con las nueve campanadas de la iglesia y minutos más tarde con los gritos angustiados de unas mujeres que veían cómo el primogénito de Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez acababa de nacer envuelto en el cordón umbilical que amenazaba su vida. Ellas hicieron lo que pudieron hasta que el llanto del niño eclipsó todos los sonidos y ruidos que lo habían recibido.

Ochenta y cinco años después, ese niño que aquella mañana dominical fue bautizado a las carreras como Gabriel García Márquez celebra hoy un cumpleaños rodeado del agradecimiento de millones de lectores en todo el mundo. Porque con él nacieron muchas cosas: habría de crear no solo un universo literario realmente único, sino que habría de ensanchar el territorio del lenguaje español en su forma de recorrerlo, su influencia literaria cambiar la manera de ver el mundo y contarlo y que ese mismo mundo volviera a mirar a la creación literaria en español.

Autor de títulos de piezas periodísticas, cuentos y novelas seductoras (desde su primer cuento La tercera resignación hasta sus memorias Vivir para contarla, pasando por El coronel no tiene quien le escriba o Cien años de soledad (cuya edición en libro electrónico ha salido hoy) o Crónica de una muerte anunciada o El ahogado más hermoso del mundo o La triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada o El otoño del patriarca o Del amor y otros demonios o El amor en los tiempos del cólera o La mala hora); de comienzos de libros memorables e inolvidables y de pasajes narrativos al servicio de historias fabulosas que condensan el mundo y su humanidad, Gabriel García Márquez recibirá hoy rosas amarillas, sus preferidas, pero yo propongo que sus lectores lo felicitemos eligiendo el comienzo de su libro que más nos guste.

La primera en unirse a este homenaje al premio Nobel colombiano ha sido Carmen Balcells, su gran amiga y agente literaria, desde Barcelona en el vídeo que acompaña este post. Ella ha elegido el cuento Muerte constante más allá del amor, escrito en 1970, y que empieza así:

"Al senador Onésimo Sánchez le faltaban seis meses y once días para morir cuando encontró a la mujer de su vida. La conoció en el Rosal del Virrey, un pueblecito ilusorio que de noche era una dársena furtiva para los buques de altura de los contrabandistas, y en cambio a pleno sol parecía el recodo más inútil del desierto, frente a un mar árido y sin rumbos, y tan apartado de todo que nadie hubiera sospechado que allí viviera alguien capaz de torcer el destino de nadie".

Me parece maravilloso ese comienzo, y el cuento en sí mismo, pero yo me inclino por el titulado Alguien desordena esta rosas, escrito en 1952, y que empieza así:

"Como es domingo y ha dejado de llover, pienso llevar un ramo de rosas a mi tumba. Rosas rojas y blancas, de las que ella cultiva para hacer altares y coronas. La mañana estuvo entristecida por este invierno taciturno y sobrecogedor que me ha puesto a recordar la colina donde la gente del pueblo abandona a sus muertos. Es un sitio pelado, sin árboles, barrido apenas por las migajas providenciales que regresan después que el viento ha pasado".

Como les decía, los invito a felicitar a Gabriel García Márquez en su 85 cumpleaños compartiendo con todos cuál es el comienzo del cuento o novela que más te gusta.

(artigo publicado no site do jornal El País, da autoria de Winston Manrique Sabogal)

Muitos foram os filmes baseados em livros de García Márquez. Aqui, o trailer de "Amor nos Tempos de Cólera". Será o amor subversivo?

segunda-feira, 5 de março de 2012

O vazio das não-notícias

Vivemos num país desconhecido. Por baixo da informação tangível, dos números e das estatísticas, correm fluxos de acontecimentos inquantificáveis e que, no entanto, condicionam decisivamente a nossa vida. Quantas doenças psíquicas foram desencadeadas pela crise? Quanta energia vital se desperdiça na fabricação da imagem de um rosto jovem necessário exigido por tal profissão? São "dados" incognoscíveis ou imateriais, não susceptíveis de se tornarem informação. São não-notícias.

O Público deu-nos a possibilidade, neste número, de fazer aparecer esse avesso do estado da nação, levantando uma ponta do véu que o recobre e o esconde. Não se tratou, pois, de informar ou de desinformar, mas de fazer pensar diferentemente no país que temos e na informação que dele dispomos.



Ordenámos a não-informação em três categorias: o que é impossível conhecer (por exemplo, aquele factor decisivo, singular, único do "talento", que não entra numa grelha de avaliação de competências de um aluno), mas é condição essencial para que se ordene de modo inteligente, ético e eficaz a informação que se conhece; o que não se conhece mas que se poderia e deveria conhecer (o número de mortes estimado por atraso na lista de espera de uma operação) para o fazer entrar numa decisão política ou outra; o que seria possível conhecer mas que se torna impossível saber porque o seu conhecimento poria radicalmente em questão o regime das nossas sociedades pós-democráticas (por exemplo, o número de políticos corruptos). As inúmeras perguntas que fizemos aos organismos competentes receberam não-respostas, confirmando a ideia de um vazio obrigatório de informação: na secção "Pobreza" os dados recolhidos não permitem um plano de combate exaustivo e eficaz à pobreza; na secção "Política" a ausência de números oficiais sobre os políticos que detêm depósitos em offshores indica que a transparência nesse domínio subverteria o nosso regime político; e assim por diante.



O nosso país está demasiado "cheio" (de informações, imagens, bugigangas de toda a espécie) e quanto mais se enche mais se enterra o vazio essencial a que não se dá a importância que tem. Acreditamos que a informação que, por definição, vive da positividade do dado, do pleno, que nos enche os olhos e o cérebro criando a ilusão de pensamento, pode ser tratada de outra forma. A massa de informação a que hoje temos acesso contribui para uma espécie de visão global que faz da realidade um conjunto de coisas e factos objectivos - de que decorre ao mesmo tempo a despoetização do mundo e um crescente caos afectivo. Contra isso, acreditemos nas virtudes do vazio.



O que fizemos - em trabalho extraordinário de equipa - sugere a possibilidade e a necessidade de traçar um mapa de Portugal que mostre os trajectos duplos, de um pleno que constantemente atropela e exclui o vazio; e dos movimentos do vazio que abrem linhas de fuga, incita a pensar diferentemente, desencadeia poderosas forças de criação. Não estamos condenados ao que julgamos que nos condenaram. Só assim poderemos conceber reformas radicais que libertem as energias e mudem o país.

(editorial do jornal Público de hoje, da autoria de José Gil)